viernes, 4 de mayo de 2018

PASO 5 GUÍA BÁSICA DE MAQUILLAJE: POLVOS BRONCEADORES


Es importante que a la hora de maquillarnos diferenciemos entre polvos bronceadores y polvos de contorno, porque aunque pueden parecer lo mismo no lo son. Ni los acabados son los mismos y ni siquiera se aplican en las mismas zonas del rostro, así que hoy nos vamos a centrar en esta Guía Básica de Maquillaje en los polvos bronceadores (o polvos de sol o bronzers) únicamente.


Los polvos bronceadores nos sirven para aportar un efecto bronceado de forma natural, por lo que debemos aplicarlos en las zonas donde nos daría el sol de manera natural, es decir, en las partes más prominentes de nuestro rostro, las más voluminosas, como pueden ser encima de los pómulos, en la frente, el puente de la nariz e incluso la barbilla. También hay quien lo aplica de forma sutil por toda la cara aunque considero que queda más real si sólo incidimos en ciertas zonas.


De hecho, si lo queremos, podemos prescindir del colorete e incluso el iluminador si nos hemos aplicado polvos de sol, porque la zona de la mejilla ya va maquillada con cierto tono tostado y, además, suele contener destellos que nos aportan algo de luminosidad a la zona.


A diferencia de los polvos de contorno, que preferiblemente deben ser de acabado mate, los polvos de sol suelen tener un acabado más irisado y con esos destellos que os mencionaba, lo que ayuda a crear ese efecto bronceado en la piel.


En cuanto a las texturas, como con casi todos los productos, encontramos bastante diversidad, pero predominan los polvos bronceadores en polvo, en crema o en mousse. En las imágenes sólo os puedo enseñar polvos compactos que son los únicos que yo tengo, pero podéis echar un vistazo por Internet para encontrar otras texturas. En especial destacan los Soleil Tan de Chanel.  


Suelen ser bastante pigmentados así que es mejor ir aplicando poco a poco producto e ir modulándolo a nuestro gusto. Para que quede un aspecto más real yo os recomendaría además usar una brocha bastante grande, con los pelos algo sueltos, que deje el producto muy bien difuminado. Aplicaríamos producto desde el centro hacia el exterior, de tal manera que vaya quedando más difuminado en los bordes.


Para que resalten en nuestra piel deben ser algo más oscuros que nuestro tono natural pero tened cuidado en este aspecto y no abuséis en exceso de la intensidad de color para parecer más morenas porque no conseguiréis que quede un aspecto natural de “besada por el sol”. Si tu piel es muy clara opta por un tono tostado sutil y si ya eres algo morena de por sí puedes escoger un polvo algo más oscuro. La teoría nos dice que como mucho deben ser dos tonos más oscuros que tu color de piel.


Obviamente podéis aplicarlo en cualquier época del año para dar ese tonillo más bronceado en la piel, pero yo suelo abusar mucho más de ellos durante el verano porque creo que dan un aspecto precioso a la piel cuando ya de por sí está ligeramente más morena.




Y hasta aquí el quinto paso de esta guía básica de maquillaje. ¿Soléis usar polvos de sol? 



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4 comentarios:

  1. Te confieso que es el producto que menos uso de todos.
    Un besito.

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  2. Una maravillosa explicación, es de mis favoritos porque cambia mi cara completamente
    Un besito guapa :)

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